jueves, 18 de octubre de 2007

11.-


DOS HOMBRES.


Dos hombres en la noche que se enferma,
incendiando su sexo desalmado,
entreabiertas las piernas de costado.
Del rubio perfumero fluye esperma.


Un ciego taladrar en desafueros
con hálito carnal goza el impacto
y lo devora el otro con su tacto,
sobando los pezones como cueros.


Una humedad que sube le desborda
las nalgas de una santa mujer gorda,
al tipo que está al lado del espejo.


Señora del placer, la sodomía
gran teta intelectual de la armonía
desvío de Platón del mundo añejo.
10.-


MANCHAS.

En el tálamo han quedado las manchas
del vacío de tu ombligo y mis prendas;
en cuartos oscuros perdí las sendas
de labios naif con caderas anchas.


En mediomundo sabes que me enganchas,
pavo real que tuerce componendas,
no alcanzan tus alcoholes y tus vendas,
para aliviar heridas y avalanchas.


Inca de mi vida, en el Machu Pichu
te bordé las alas con los destellos
de nubes, mañanitas y oropeles.


En leyendas del gran Túpac Amaru
destripas llagas, sangran por los cuellos,
resuellos de trompeta y escabeles.

9.- El huracán de los pederastas

9.-

EL HURACÁN DE LOS PEDERASTAS.


Explícito y vulgar. Acogollando
los cuerpos de las niñas del Katrina
se anotan pederastas en el bando
de los viejos que corren la cortina.


Penetran en los claustros reculando
apetitos con ávida sordina,
y mientras se la rascan eructando,
desvirgan a un infante en la cocina.


Les pagan las mamadas una pasta,
-virginal oro en manos delictuosas-.
Las babas de los hombres quiebran sueños


de pequeños que nunca dirán basta,
porque cotizan sus vidas luctuosas
descarnándose el culo ante sus dueños.
8.-

SIN CONDÓN.


Amarte sin condón. Ese es mi estilo
soy una bestia cuando me defiendo;
hay formas, ¿qué te digo? que no entiendo,
me acusan de lo mismo que ventilo.


¿Acaso el sin sentido tiene en vilo
al sexo, la lujuria sin remiendo,
lo sublime de un acto profiriendo,
cuchillas vaginales con su filo?


El riesgo de tu órdago en mi cueva
es el pan que alimenta a quien no odia
los goces de una sabia esencia nueva

si nace con el miedo entre las cejas.
que confunden gramática y prosodia
de las putas más putas por ser viejas.






7.-


UNA Y OTRO.

Quisiera ser el vaso que te bebe
las ebrias liquideces infinitas,
dolerte y en tu boca ser tiritas
del injusto bizarro que nos mueve.

Quisiera prodigarme con acierto;
quitarte del hocico tantas culpas,
ser la luz navegante hacia tu puerto,
encender tus desmanes sin disculpas.


Y hartarme de tus viajes ambulantes,
resignar la avidez de poseerte,
derribar tu portal, hasta quererte


lastimando el dolor que aró mi suerte
si exigieras administrar mi muerte,
penando en aquelarres asfixiantes.